Flora intestinal

El Microbioma – El huerto humano

 

Sara Habashneh Sánchez – MÉDICO de familia y PUERICULTORA

MicroBioma – El huerto Humano

Flora intestinal

 

El artículo que os presento esta semana, lo ha escrito Sara Habashneh Sánchez, MÉDICO de familia, y PUERICULTORA, tiene un máster de Nutrición. ASESORA DE HÁBITOS SALUDABLES.

 

Una médico Consciente del Nuevo Paradigma, que promueve en sus pacientes la salud y conciencia sobre la importancia de los hábitos saludables, para prevenir enfermedades crónicas desde la gestación hasta la tercera edad. Principalmente mediante la alimentación y otros Hábitos de vida Saludables.

 

Os recomiendo que la sigáis por Facebook @SaludconSara (← Click), donde encontrareis muchos consejos útiles para vuestra SALUD y la de los más peques.

 

Recientemente los investigadores, están poniendo su enfoque en la flora intestinal, y su implicación en la prevención de varias enfermedades. Pero no solo la flora intestinal, sino nuestra flora oral, flora cutanea, y flora genital, etc.

 

¿Qué ha pasado con nuestras amigas las bacterias?

  • ¿Influye la toma excesiva de antibióticos en nuestra flora?
  • ¿Influye la higiene excesiva en ellas?
  • ¿Influye nuestra alimentación en su desarrollo y la relación que tiene con nuestro cuerpo?

Todas éstas preguntas, la respuesta es SÍ !!!

Nuestro intestino, contiene cien billones de bacterias que lo pueblan, y que pesan algo más de dos kilos según el catedrático de Microbiología Ignacio López Goñi. ¡¡Es impresionante, si, DOS KILOS!!

 

La alimentación que damos a esa comunidad bacteriana afecta de forma directa a nuestra salud. Las grasas saturadas, por ejemplo, favorecen el aumento de poblaciones microbianas (firmicut) asociadases a la obesidad, y al proceso de putrefacción en el intestino, por lo que aumenta la frecuencia de flatulencia, intestino irritable, alteración en el ritmo intestinal, y la baja producción de vitaminas liposolubles. En cambio, los alimentos ricos en fibra insoluble (como las verduras, el pan integral y las semillas) facilitan el crecimiento de bacterias beneficiosas (bacteroidetes) que reducen el sobrepeso, mejoran los procesos intestinales antes mencionados y aumentan la producción de las vitaminas liposolubles, según una investigación publicada en Gut and Liver (← Click).

 

La diabetes tipo 2, las enfermedades inflamatorias intestinales y algunos tipos de cáncer y trastornos inmunológicos también mantienen una estrecha relación con la microbiota. Últimamente han aumentado las evidencias sobre su relación con el eccema y la dermatitis atópica, según recoge el portal médico Intramed. E incluso se ha vinculado con la longevidad.

 


 

Nuestro mundo y su salud depende de un micromundo.¡Es alucinante!

 


 

En los últimos años, han relacionado las conexiones entre el cerebro y el intestino. llamando éste último, nuestro segundo cerebro. Todos estos microorganismos modulan los niveles de serotonina, un neurotransmisor relacionado con los estados de ánimo. Por eso se habla también de la microbiota como el segundo cerebro. Todo este cúmulo de información lleva al nutricionista Miguel Aganzo Yeves, de los hospitales madrileños Fundación Jiménez Díaz y Rey Juan Carlos, a afirmar que “la flora intestinal es un componente más a tener en cuenta en el tratamiento de las enfermedades”.

 

La microbiota se puede modular y modificar según nuestra alimentación como antes hemos mencionado; tenemos la capacidad de promover y favorecer la colonización en nuestro intestino de microbiota saludable.

 

Se ha llegado a la conclusión que los acidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados ( Omega 3, aceite de oliva, semillas de sésamo, semillas de chía, pescado azul..etc) junto con la fibra insoluble produce un aumento en la formación de colonias de microbiomas saludables que frementan los alimentos y no los pudren y produce un beneficio en el cuerpo con un efecto antiinflamatorio, efecto beneficioso a nivel de la producción de neurotransmisores saludables (serotonina), y la gran producción de vitaminas liposolubles necesarias para nuestro organismo.

 

Y recomiendo moderar o incluso evitar la alimentación basada en alimentos procesados, grasas saturadas en exceso, carencia de frutas hortalizas y verduras… incluso recomiendo que la ingesta de éstas sean a mordiscos, piezas enteras, y evitar triturarlas siempre, por qué eso causa la destrucción de la fibra insoluble que es la propiedad beneficiosa para la microbiota intestina.

 


 

¿Somos lo que comemos? y … ¿pensamos según lo que comemos?

 


 

Cuidemos entre todos nuestra alimentación, y la de los más pequeños, es la clave de la prevención de tantas enfermedades que surgen hoy en día, incluso a edades muy tempranas, haciendonos cuestionar; ¿Qué está ocurriendo a nuestro al rededor?

 

Aquí te dejo el enlace directo del artículo original, que nos ha cedido con tanta amabilidad Sara: El Microbioma; El huerto humano (← Click)

 

Éste es el probiótico que más me ha gustado de los que he probado hasta ahora:

 

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