Sobre mi

Anteriormente en mi vida

En mi vida normal del pasado, llegó un momento en que tenía una buena posición a nivel laboral. Era reconocida y valorada, y disponía de los ingresos necesarios para cubrir mis gastos (hipoteca, coche, comida, ropa, ocio…), aunque bastante inferiores a lo que el puesto merecía, dada la dedicación, responsabilidad, tiempo y el estrés que generaba.


Vivía en una ciudad alegre como Sevilla, tenía mi propia casa, pareja y un amplio grupo de amistades. Todo lo que nos venden que se necesita para ser feliz y sentirte realizada.


Durante esta etapa, en mi interior (muy guardaditos para que nadie los viera), mis miedos crecían y se multiplicaban. Miedo a la enfermedad, miedo a las noticias negativas, miedo al futuro. Me daba cuenta que no disfrutaba ningún momento de felicidad, porque siempre estaba preocupada por el futuro. Además, mi cuerpo físico cada vez presentaba más síntomas, fuertes dolores menstruales, problemas digestivos continuos, eccemas por toda la piel, contracturas musculares, alergias primaverales, infecciones….

Algo dentro de mí me decía que la vida era mucho más que lo que estaba viviendo, que me estaba conformando con seguir el esquema impuesto por una sociedad que solo generaba prisas, consumismo, enfermedad, infelicidad, insatisfacción. Que estaba dedicando mi vida y mis esfuerzos a que los demás juzgaran mi valía. Me esforzaba por demostrar, aportar, que me vieran y valorarán, por intentar agradar a tod@s.…, sobre todo a nivel profesional, pero también a nivel personal.

Recuerdo el punto de inflexión hacia mi nueva etapa. Siguiendo mi intuición, y sabiendo que no quería verme el resto de mi vida haciendo lo mismo, comencé la búsqueda. Me trasladé con mi pareja de aquel momento a un pueblo pequeñito de Extremadura

En esos momentos no sabía ni que quería hacer, ni a qué me iba a dedicar, ni siquiera sabía quién era yo. Ahora me doy cuenta que apenas me conocía, y mucho peor, desconocía el gran potencial que tenía dentro sin explotar. Pero lo importante es que, aunque en este momento no tenía todas las respuestas, decidí hacer caso a esa llamada interior, y así fue como comenzó el viaje de autoconocimiento y expansión más enriquecedor que he vivido. Y hoy quiero compartirlo contigo.

 
 

Mi llamada a la evolución

Siempre me he dejado guiar por mis intuiciones. Recuerdo como con mi primer contrato, decidí comprarme un coche. Con el primer aumento de sueldo sentí que me tenía que comprar una casa, y así lo hice. Esta intuición siempre me ha guiado por el buen camino. El día que siento dentro de mí esa energía, esa decisión, me encamino en esa dirección.

Y fue exactamente así. Siguiendo mi llamada interior, mi intuición, como un buen día decidí cambiar de ciudad e irme a vivir a un pueblo pequeñísimo de unos 350 habitantes. A empezar de nuevo, a experimentar. Al principio decidí tomarme un año sabático. Necesitaba tiempo y espacio para conectar de nuevo conmigo y desde ahí encontrar la claridad que necesitaba.

Durante ese año llegó a mis manos publicidad sobre un curso de quiromasaje que se impartía muy cerca de donde yo vivía, y una ilusión se activó dentro de mí. Ese año no me inscribí, pues quería cumplir con el descanso que había programado. Pero durante ese tiempo sabático, mis miedos y síntomas físicos aumentaban a gran velocidad.

Decidí que quería hacer algo por y para mí, investigar, probar, estudiar, conocerme, ser feliz de verdad, no en apariencia. Así que al año siguiente comencé el curso y me convertí en una buscadora. Empecé a estudiar todo lo relacionado con el cuerpo físico (músculos, huesos, ligamentos, fisiología, anatomía...), investigué y experimenté mucho con respecto a la alimentación.

Conforme iba comprendido el funcionamiento del cuerpo humano, y las múltiples formas naturales para sanarlo, rejuvenecerlo y mimarlo. Los miedos se hacían más pequeños, se diluían, al mismo tiempo que mis síntomas físicos iban desapareciendo, dejando lugar a un cuerpo más sano, más vital, más equilibrado. Cada vez aprendía más: reflexología podal, Kinesiología, Osteopatía, Dietética y Nutrición…era un mundo apasionante y veía resultados positivos tanto en mi salud como en las de mis consultantes, clientes y amig@s.

Durante mis estudios de Osteopatía, fue cuando recibí mi primera sesión de Reiki, y donde tomé consciencia, que somos mucho más que un cuerpo físico y que no basta con sanar éste, sino que debe haber un equilibrio entre todos los planos de los que estamos formados los seres humanos. A partir de aquí comencé a formarme en Reiki, Zen, Numerología, BioNeuroEmoción…… Y entonces fue cuando viví en mi misma y constaté con mis clientes, que la salud consiste en el silencio de los órganos y la paz interior en el silencio de mente, y que aderezado con unos sencillos ejercicios o rituales diarios alcanzamos la plenitud, el bienestar y la deseada felicidad.

Lo que más agradezco de este camino es que todo ha sido con métodos naturales, sencillos y conscientes. Tanto en alimentación como en el resto de campos vitales.


 
 

Mis retos y dificultades

Este camino no estuvo exento de pruebas y dificultades. Por supuesto que tanto entre mis familiares como amistades hubo muchas personas que no veían lógico el paso que estaba dando. ¿Cómo me atrevía a dejar algo que tenía seguro, sin saber hacia dónde me dirigía? Supongo que me veían algo “rara”, “inconsciente”, “que no sabía lo que hacía” …


Ahora sé que simplemente eran los miedos de esas personas proyectándolos sobre mí. Que todos tenemos deseos, retos, anhelos, pero que solo un@s poc@s nos atrevemos a vivir nuestra vida y nuestros sueños.

Además, a mitad del proceso tuve que reunir todas mis fuerzas para superar la separación de mi anterior pareja. Fue un divorcio inesperado, pero conseguí hacerme cargo de mi situación emocional y de todos los gastos sin recurrir a nadie. Seguir estudiando y formándome aún en esa difícil situación. En definitiva, asumí mis responsabilidades y tomé las riendas de mi vida.

En mi proceso de recuperación de la separación, apliqué herramientas que había aprendido y eso marcó un antes y después en mi vida. Empecé a experimentar una paz interior, una felicidad y tranquilidad desconocidas antes para mí. A saber, quién era yo dentro del Universo, a entender cómo funcionan sus leyes y utilizarlas para una vida más próspera y feliz en todos los ámbitos.


Todo este camino me ha llenado de paz, armonía y una ilusión inmensa por vivir y seguir descubriendo quien soy y quién puedo llegar a ser.


 
 

Mi renacer

Hoy estoy en un momento de gran plenitud. Confío mucho en mí, en mis conocimientos, en mi experiencia y en como la comparto con mis clientes. Me siento bien a nivel físico y emocional. Claro que de vez en cuando se despierta algún miedo, la ventaja es que dispongo de las herramientas y técnicas para trascenderlos.

A nivel físico han desparecido todos los síntomas. Las reglas son suaves. Las alergias, problemas digestivos e infecciones desaparecieron totalmente. Mi cuerpo está fuerte y tonificado. Estoy en mi peso ideal.

A nivel mental y emocional estoy siempre enfocada en lo que quiero vivir, en hacia donde quiero caminar, marcándome retos y objetivos, en disfrutar de cada momento (ya sea un baño, un paseo por la naturaleza, cuidando y observando a mis gatitos, saboreando una copa o una comida en un lugar agradable, haciendo meditación, escuchando a personas sabias y las que las cosas les funcionan bien). En definitiva, disfrutando de la vida y dando gracias constantemente por lo afortunada que soy. He tomado consciencia que estamos aquí para disfrutar, ser felices, dedicarnos a lo que más nos guste y que eso revierta también en beneficios tanto económicos como emocionales. Las relaciones con mi familia se han sanado. Hemos aprendido a respetar nuestras decisiones, sin cuestionar ni entrometernos, y a querernos tal como somos, sin ninguna pretensión de cambiar a nadie, ni de chantajear para lograr algo.

Conectar con el plano espiritual, me ha ayudado a disolver todos los miedos sobre la muerte (el mayor miedo del ser humano), a sentir paz interior, a que la magia se haga presente en mi vida y me ocurran cosas tan maravillosas que mi mente nunca hubiera podido imaginar. Entre ellas, encontrar a la pareja que cumple todas mis expectativas y algunas más. Una persona que vibra como yo, que tiene objetivos en la misma sintonía, que nos gusta disfrutar el día a día juntos, apoyándonos, acompañándonos…


Si tuviera que evaluarlo en porcentaje. Puedo decir que más de 95% de mi día lo vivo en un estado de ánimo muy optimista, muy creativo. Cada etapa de mi vida la he vivido como mejor que la anterior, aunque en algunos momentos tuviera dificultades. Siento que cada vez será mejor, y para ello debo estar en movimiento, sigo poniéndome retos.


Hoy me siento preparada para acompañarte a explorar tu camino, a sanarte con métodos naturales, a lograr tu belleza y armonía. A que te conviertas en una persona plena y feliz, superando y trascendiendo cualquier situación.


 
 

Mi misión

 

Es ayudarte a crear esos espacios para priorizarte, conectarte y tomar decisiones., que te lleven a realizar cambios alineados con la persona que realmente quieres ser y la felicidad que deseas en tu vida.

Y tu misión, si decides aceptarla, es comenzar este camino de evolución.

Para mí será un honor acompañarte, porque sé lo que se puede conseguir. Sé en lo que nos transformamos. Va a ser un placer verte crecer, evolucionar y sacer tu máximo potencial.

 

... un poquito de Curriculum:

Quiromasaje Superior, Osteopatía, Nutrición (Especialidad en alimentación Vegetariana, Vegana y Ecológica), Reflexología Podal, Kinesiología, Maestra en Reiki Usui, Terapias SAAMA, BioNeuroEmoción, Numerología Psico-Emocional, Formador de formadores, etc...